sábado, 15 de octubre de 2016

LINZ 2016. KUMITE MASCULINO -84





Qué mejor manera de empezar a escribir sobre la categoría de semipesados, que retrocediendo unos años en la memoria para recordar al competidor español más laureado de todos los tiempos, José Manuel Egea. Nacido en Guadalajara aunque toda su carrera deportiva militó en la Federación Madrileña (antes Castellana), pronto destapó el tarro de las esencias y cuando aún era una joven promesa, realizó la proeza de derrotar en la final de la categoría Open en los Campeonatos de Europa Senior de 1983 celebrados en Madrid, a uno de las monstruos del momento, el gigantesco inglés Jeoff Thompson. El carismático polideportivo Magariños, escenario de grandes momentos para el karate nacional, vivió una tarde memorable no exenta de polémica, en la que el gran campeón en ciernes que era en ese momento José Manuel hizo lo que parecía imposible hasta ese momento, superar a la estrella del equipo británico.

Ese sólo sería el principio de lo que vendría después, años de dominio por los tatamis de todo el mundo, en los que Egea se ganó el respeto del karate mundial y sobre todo el consenso general de aceptarle como el atleta de referencia, el hombre a batir.

Uno tras otro fueron cayendo triunfos hasta acumular nada menos que siete títulos europeos individuales, seis de ellos consecutivos, (sólo interrumpidos por el bronce que consiguiese en la edición de París 84), tres títulos mundiales individuales (El Cairo 88 en la extinta categoría open, México 90 y Granada 92), y tres Copas del Mundo todas ellas en Budapest (85, 87 y 89). 
A este impresionante palmarés habría que añadirle el oro por equipos liderando al maravilloso equipo nacional que hizo historia en Granada 92 junto a Jesús Juan Rubio, Juan Hernández, José María Torres, Víctor Alvarado, Tomás Herrero y Fernando García, así como otras tres medallas mundiales de bronce obtenidas en Sidney 1986 (-80 kg y Open) y el Cairo 1988 (-80kg).

Como podemos apreciar a través de estos datos al hablar de José Manuel Egea lo hacemos de uno de esos deportistas que aparecen cada mucho tiempo, que no sólo ganan medallas sino que la repercusión de sus éxitos van más allá de la fría exposición de unos números. Marcó una época por sus triunfos, su dominio avasallador en muchos casos, pero también por su inimitable manera de combatir. Presionador natural, con un dominio de la distancia corta que no admite comparación, apoyaba su ofensiva en una defensa activa muy poderosa con la que penetraba en la distancia de su oponente. Muy poderoso físicamente, con un centro de gravedad bajo era capaz de desarmar a sus rivales enfrentando el combate en los espacios reducidos, donde se sentía como pez en el agua. 
Para rematar añadir que José Manuel Egea es de esos deportistas que cuando te sientas a verle sabes que va a pasar algo distinto, que por muy cuesta arriba que se ponga un encuentro siempre tienes la sensación de que va a darle la vuelta a la situación, pero sobre todo es de esos deportistas que engrandecen al deporte con su manera de comportarse tanto dentro como fuera de la competición. 




Tras esta introducción en la que no quise dejar pasar la ocasión de acercarles a la trayectoria deportiva del gran campeón español, cambio de tercio y dirijo mi atención a la actualidad.
Todos o casi todos los entendidos apuntan en la misma dirección en cuanto a dar pronósticos en relación a la categoría de -84 kg se refiere. Tras dos finales consecutivas perdidas en los últimos dos campeonatos del mundo ante Kenji Grillon (París 2012) y Gogita Arkania (Bremen 2014), ha llegado el momento de que Ryutaro Araga haga valer su condición de máximo aspirante y logre lo que ya hiciera su hermana Tomoko Araga (actual coach del equipo nacional), nada menos que  dos veces consecutivas (Monterrey 2004 y Tampere 2006).
Ryutaro que ha ganado prácticamente todo lo que ha disputado en estos dos últimos años, necesita de este resultado para confirmarse como el mejor atleta japonés de los últimos tiempos.

Detrás de esa aparente forma cansina con la que compite, se esconde un atleta muy veloz e inteligente que sabe cambiar los ritmos del combate cuando y como le conviene. Aunque en ocasiones pueda parecer algo indolente y dar la sensación de recurrir a la ley del mínimo esfuerzo, estamos ante uno de los competidores que más nos puede hacer disfrutar por calidad y variedad técnica, pero sobre todo por el excelente “timing” que posee al realizar sus acciones puntuadoras. 
No me atrevería a asegurar si está ante su última oportunidad o no, sólo él lo sabe, pero dada la juventud con la que tradicionalmente desaparecen de la escena los competidores japoneses y tratándose de sus terceros campeonatos mundiales, mejor sería para sus intereses que fuese esta la ocasión deseada.





Muy joven aún pero con una planta en el tatami digna de un veterano, nos encontramos con Ugur Aktas. Campeón mundial sub 21 el año pasado en Jakarta y campeón europeo senior este mismo año en Montpellier, es uno de los competidores que mejor feeling me lleva dando desde hace algún tiempo. En poco tiempo ha tomado el relevo de otros grandes competidores dentro del equipo turco, siendo uno de los líderes del mismo en la actualidad. Destaca principalmente por su eficacia en el trabajo de pierna y por una propuesta agresiva y dominante en el combate. Ugur es un hombre temperamental que transmite mucha seguridad, contando con unas cualidades físicas más que notables para el desarrollo del shiai kumite. Si a todo eso que apuntamos unimos el que se trata de un atleta que compite excepcionalmente bien, entendiendo por “competir” el saber gestionar y adaptarse a las distintas circunstancias que de manera aleatoria se plantean durante la competición sabiendo sacar lo mejor de sí mismo, no me cabe la menor duda de que el turco cuenta con muchísimas opciones de pelear hasta el final por las medallas.





Aunque no esté siendo la 2016 su mejor temporada no me puedo dejar fuera a uno de los competidores con los que más disfruto viéndole competir. Aykhan Mamayev es un competidor muy fino, con una habilidad y unas capacidades motrices que le permiten ser muy versátil en los combates, es de aquellos competidores cuyo estilo viene definido no por su temperamento o pulsiones emotivas, ni por su capacidad de análisis táctico aspecto en el que no funciona nada mal, sino que hay un predominio en él del apartado motórico. 
Habilidad y capacidad táctica serán la base de su propuesta para dar el asalto a las medallas, sin ser su mejor momento nunca me atrevería a descartarle. Si encuentra su sitio en el tatami y comienza a fluir como en él es habitual, puede convertirse en un rival muy poderoso para sus contrincantes.






Zabiollah Poorshab: este atleta de apellido irreproducible pertenece a ese grupo de competidores a los que nadie quiere enfrentarse, no sólo por su valía deportiva, sino por su fortaleza física que le confieren ese aspecto de tipo duro, imagen que no sólo se queda en eso, en un aspecto visual, sino que va complementada con una tipología de competidor que gusta de los combates broncos, con choques constantes y donde los contactos son parte del repertorio propuesto desde el inicio. Imposible enfrentarse al competidor iraní sin estar mentalizado de que se va a sufrir, o sin asumir los riesgos que conlleva exponerse ante competidores con esta capacidad intimidatoria.
Poorshab que en sus inicios realizó muy buenas campañas en la categoría de pesados, está en plena madurez deportiva, el de Linz podría ser la ocasión definitiva en la que pueda optar a esa medalla que se le escapó en por dos veces, una ante Maniscalco en el peso pesado en París 2012 y otra frente a Elkotby en Bremen.





Uno de los más destacados de esa hornada de jóvenes talentos que viene empujando fuerte del karate egipcio es Mohamed Elkotby. Bronce en los pasados campeonatos del mundo, en la presente edición de la Liga Mundial ha disputado dos finales importantes, cayendo en ambas ante Ugur Aktas y Ryutaro Araga respectivamente. Ofensivo y atrevido es un hombre que no va a dejar para el final la resolución de los combates, como la mayoría de los egipcios, dicho sea de paso, puede ganar o perder pero su propuesta siempre será sin complejos e invadiendo el espacio del rival. No le situaría en la primera línea de la parrilla de salida pero a poco que le dejen un hueco, no duden que el egipcio aprovechará sus opciones.




Hasta aquí a nadie le deberían de sorprender ninguno de los nombres aportados, así que el cuerpo me pide sorprender un poco, aún a riesgo de que en algún momento alguno de los lectores me puedan dar un tirón de orejas por mi atrevimiento, tanto por incluir algún competidor que pueda sonar a sorpresa como por dejar de hacerlo con otros de renombre y reconocido prestigio.

Es quizá en la categoría donde puedo haber pecado de “arriesgar” en mayor medida. Nada menos que dos campeones del mundo estarán en la nómina de inscritos como son Kenji Grillon y Gogita Arkania y a los que no es que no les otorgue opciones, sino que no les veo en el nivel extraordinario que mostraron en otros tiempos. Ambos saben lo que es ganar y pondrán todos los argumentos que atesoran que no son pocos, para afrontar el mundial, pero si me tengo que decantar lo haría por los anteriormente analizados.
Completando la nómina de favoritos aportaré los nombres de Giorgios Tzanos (Grecia), Berat Jakupi (Macedonia), Noah Bistch (Alemania), el campeón de Europa 2015 (Nello Maestri), pero sobre todo un rejuvenecido Nuno Moreira que está en un espléndido momento de forma y Alvin Karaqi (Kosovo), que podría ser la revelación del torneo. 


Para el final me he dejado al madrileño Aarón Hernández, su actuación en los pasados campeonatos de Europa no nos sirvió para poder sacar muchas conclusiones ya que su pronta eliminación ante uno de los peces gordos de la categoría Noah Bistch no le permitió conseguir ese rodaje internacional que tanto necesita y sin él cual es muy difícil rendir al máximo nivel. Cualidades las tiene, físicamente es un portento, ahora le falta confirmarse en un evento de gran nivel consiguiendo victorias parciales que refuercen su autoestima y le hagan creer en sus posibilidades. Un adelanto de lo que podemos esperar de Aarón lo pudimos apreciar en los Campeonatos del Mediterráneo en la modalidad de equipos, en los que se marcó un combatazo espectacular frente a Luigi Busa, al que derrotó con autoridad. Hace tiempo que esperaba ver ese Aarón que vi en Toledo y que muchos intuimos desde que era muy joven, ojalá ese nivel que exhibió en la ciudad manchega tenga continuidad en Linz, sería una gran noticia para el equipo nacional.

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